domingo, 12 de abril de 2009

Biografía

Carlos Enrique Cabrera nació en La Vega, República Dominicana. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid (España) y realizó estudios de Bibliotecología y Documentación en instituciones educativas de esa capital europea. Durante años se desempeñó como bibliotecario de la Red de Bibliotecas Públicas de la Comunidad Autónoma de Madrid y como colaborador externo de importantes editoriales españolas (Editora Nacional, Plaza y Janés, Alfaguara, Playor). En la actualidad, es profesor a tiempo completo del Área de Humanidades y Ciencias Sociales del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). En 2001 fundó la revista de letras, artes y pensamiento Caudal, que bajo su dirección, lleva publicados 29 números. Ensayos y cuentos suyos han aparecido en diversos medios impresos y digitales y son de su autoría los libros Reflexiones de bolsillo (INTEC, 2002). Tiempos difíciles: ensayos sociales, culturales y filosóficos (INTEC, 2010) y el conjunto de microcuentos aún inédito Conjuros. Mantiene en “La Comunidad” del diario madrileño El País el blog “Conjuros” y en Blogger, además de este CEC, el promocional de la revista Caudal.

Me encantaría reescribir, como hizo Pier Menard con El Quijote, El Cielo protector de Bowles, y como feliz y entregado lector, seguir degustando la poesía de Cavafis, Fernando Pessoa (y sus heterónimos), Luis Cernuda, José Ángel Valente, Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Nicanor Parra, Octavio Paz y Elliot.

Entre los creadores más recientes me quedo con Bolaño, y de los más viejos siempre retorno de forma obsesiva a las páginas de Julio Cortázar, José Donoso y Juan Carlos Onetti, a la de este último porque además de haber generado sin duda una grande y desgarrada literatura que lo justifica con creces, nació el mismo mes que yo (julio), el mismo día (primero), ambos compartimos el nombre de origen germánico que significa "hombre libre" y habitamos largos años (no demasiado lejos el uno del otro, y en algún momento incluso en la misma calle, pero sin que el genial narrador uruguayo lo llegara a saber nunca) la maravillosa, acogedora y literaria ciudad de Madrid...