Ir al contenido principal

Pasión por la lluvia en La Vega

A prA propósito de un poema de Fernando Valerio-Holguín


A Darío Suro y a Fernando Valerio-Holguín
me une la pasión por la lluvia en La Vega.
La oigo y la huelo y la veo caer
y su fría humedad me anega.
Es la misma lluvia de la infancia
y de la primera adolescencia,
cuyo melodioso rumor y fascinante
poder de evocación me acompañará
mientras vida tenga...

Lluvia del baño jubiloso e infinito
con los amigos vocingleros y carcajeantes
por las calles límpidas y lustrosas
cual espejos del pueblo, saltando
enloquecidos entre los charcos,
tumbándonos a todo lo largo
en la torrentera inverosímil de las cunetas,
aturdiéndonos bajo el agua violenta
de los altos y gruesos caños
que golpea nuestros jóvenes cuerpos
como vibrantes puños de gigantes.

Lluvia del milagroso sueño feliz
entre sábanas limpias y suaves almohadas de plumas,
bajo el sonoro techo de zinc que redobla
como tambor de feria con el rítmico golpear de las gotas.

 Ah, jamás he vuelto a dormir
 tan plácida y entregadamente como lo hacía
cuando contaba con la tranquilizadora certidumbre
de la presencia de mi madre atenta y vigilante
en la habitación contigua y sentía
el ensalmo rumoroso de la lluvia arrulladora
cayendo sobre el techo de zinc
de la vieja casa de La Vega.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡ Entrevista a Carlos Enrique Cabrera en El Barco de la vida

Lil y la gallina

Cuando Lil  vio a su madre atrapar a la gallina en el patio  con la evidente intención de cocinarla  al mediodía, tuvo claro que debía  liberarla. Aprovechó un descuido de la asesina  -que ya había amarrado la gallina a una pata de la mesa de la cocina-,  y la rescató.  Lil tenía muy  buenas razones para actuar de aquel modo. La gallina era linda,  prodigaba un cariñoso cuidado a sus polluelos y,   sobre todo -¡esto era lo esencial!-, la quería mucho a ella. Y Lil   también quería mucho a la gallina, tanto o más que a su hermanita  Marian, que era  una completa insoportable.  ¡Esta noche la llevaría en secreto a dormir con ella en su cama!

Biografía

Carlos Enrique Cabrera nació en La Vega, República Dominicana. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid (España) y realizó estudios de Bibliotecología y Documentación en instituciones educativas de esa capital europea. Durante años se desempeñó como bibliotecario de la Red de Bibliotecas Públicas de la Comunidad Autónoma de Madrid y como colaborador externo de importantes editoriales españolas (Editora Nacional, Plaza y Janés, Alfaguara, Playor). En la actualidad, es profesor a tiempo completo del Área de Humanidades y Ciencias Sociales del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). En 2001 fundó la revista de letras, artes y pensamiento Caudal, que bajo su dirección, lleva publicados 29 números. Ensayos y cuentos suyos han aparecido en diversos medios impresos y digitales y son de su autoría los libros Reflexiones de bolsillo (INTEC, 2002). Tiempos difíciles: ensayos sociales, culturales y filosóficos (INTEC, 2010) y el conjunto de micro...