Tomo tu mano.
Regular el pulso
de tu sangre
percute tus venas.
El ritmo de son ardiente
de tu corazón
me anega.
Y ahora todo
nuestro amor
es música,
suave y cadencioso
son de corazón.
Regular el pulso
de tu sangre
percute tus venas.
El ritmo de son ardiente
de tu corazón
me anega.
Y ahora todo
nuestro amor
es música,
suave y cadencioso
son de corazón.
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