viernes, 1 de mayo de 2009

Poemas

Aunque en verdad no me considero poeta ("gracia que no quiso concederme el cielo", como dijera nuestro venerado Manco de Lepanto), en alguna ocasión la estricta musicalidad de las palabras me gana y olvidado de todo y, más que nada, de toda pretensión, dejo correr la pluma o el teclado al ritmo que se me impone. He aquí algunas muestras de la singular experiencia...

Ahora

Son

Las manos

Tango

Asombro

Lluvia

Todo es igual

Dosis letal

A una gota de agua

Tinieblas

Una manera de estar en el mundo


Abuso de la sal

Rescates

El arquero

Fin de semana

Soledad (2)

Amantes 

Desencuentro